I.- INTRODUCCIÓN

El tema de la responsabilidad del empresario del transporte por los distintos medios y en la modalidad de pasajeros ha sido, desde tiempo atrás, muy discutido en foros locales e internacionales. Ríos de tinta se han escrito acerca, fundamentalmente, de la juridicidad y conveniencia de mantener sistemas de reparación integral del daño en esta actividad; punto que ha sido de medular interés para los empresarios del transporte.

Pero el avance tecnológico y el desarrollo de la sociedad contemporánea, si bien no han variado los conceptos clásicos sobre responsabilidad y causas de exoneración, sí han variado su percepción, y en definitiva, desafiado la aplicación de dichos conceptos  al caso concreto. Esto es, en la medida que evoluciona el transporte y revoluciona la tecnología aplicada al mismo, surgen nuevas interrogantes y, por cierto, nuevas perspectivas para encarar la responsabilidad que sobre el transportista puede recaer.

Por otra parte, cada vez mas aparecen figuras que de forma directa o indirecta intervienen en la actividad del transporte, y que naturalmente, imponen analizar con mayor profundidad la responsabilidad que le cabe a cada una.

1.-  Fenómeno del transporte:

En una visión  moderna del transporte, formulada no hace mucho en Uruguay por el Dr. Ricardo Gorosito Zuluaga desde el ámbito público, y sostenida en los países desarrollados desde hace algún tiempo,  nos lleva a analizar dicho fenómeno con un criterio sistémico; esto es, desde un concepto de sistema de transporte. Así pues, el Glosario de Términos de Transporte de Estados Unidos de América, en su Edición de (1) 1994, dice que sistema de transporte es 1. un sistema que provee lo necesario para la movilización de personas, de bienes o de ambos. 2. un sistema coordinado compuesto por una o varias modalidades que sirve un propósito común, la movilización de personas, bienes o ambos.

El transporte está a su vez, claramente relacionado actividades productivas, y posee efectos e impactos determinantes en la fijación de precios y tarifas, y consiguientemente sobre el consumo y comercio en general.  Ni que hablar sobre el turismo

Desde esa óptica, y en un mundo cada vez mas globalizado, fundamentalmente desde el punto de vista tecnológico y comunicacional, deberá analizarse los elementos que integran una relación contractual que tiene por finalidad el desplazamiento de personas y cosas de un lugar a otro del planeta.

La historia de la humanidad en cuanto a su desarrollo se ha sustentado, en los últimos quinientos años, en la evolución de los medios de transporte;

Esta visión SISTÉMICA del transporte explica la evolución de la normativa a nivel internacional, considerando los Estados la necesidad de unificar ciertas reglas relativas al Transporte internacional, considerando aspectos de derecho público y de derecho privado.

Esta forma de enfocar el fenómeno del transporte específicamente nos lleva a concluir que la realidad que se nos presenta a diario es compleja y debe analizarse cada situación considerando todos los elementos que comprenden una relación que no se agota exclusivamente en las figuras del transportista y el pasajero en el caso a estudio, sino que concurren con ellas otras que son absolutamente necesarias para dicha actividad.

Luis Recasens Siches en su Tratado General de Filosofía del Derecho afirma que las funciones del derecho en la vida social son básicamente la certeza, seguridad y resolución de conflictos de intereses. Los intercambios que son connaturales a la vida social, y que en su expresión ubicuidad espacial el transporte concreta, reclaman para su propia efectividad, de regulaciones a través de cuyo cumplimiento los hombres sepan a qué atenerse

También la certeza está determinada por una correcta aplicación de la norma por quién tiene en sus manos la posibilidad de impartir justicia. Y la aplicación de la norma no puede descontextualizarse y no tener en cuenta la evolución tecnológica y científica que ha tenido el transporte en general, y el transporte terrestre y marítimo en particular, que ha llevado a los Estados a adoptar distintas formas de explotación de ciertos servicios, específicamente de pasajeros ( servicios públicos ). La irrupción en el escenario nacional e internacional de figuras que intervienen en estos servicios, y particularmente el desarrollo de la infraestructura ( terminales, puertos, aeropuertos ) requiere profundizar en el estudio de la responsabilidad de las partes que intervienen en el contrato de transporte-.

La infraestructura ( caminos, terminales, puertos, aeropuertos, etc. ) cada vez asume un protagonismo mayor, en la medida que mayor son los servicios que prestan a las empresas de transporte.

Por ello, muchos autores han concebido el derecho del transporte vinculado a la infraestructura, denominando la disciplina que estudia estos fenómenos como el Derecho del Transporte e Infraestructura, definición esta que nos acerca a la visión sistémica del Transporte.

2.- .- Visión Sistémica del Transporte

De las características del hecho o fenómeno  del Transporte en cualquiera de sus medios surge el principio básico de la regulación sistémica del transporte.

El  concepto de sistema de Transporte es el concepto nuclear que en la visión que aquí se postula permitió encontrar una convergencia y un campo de regulación que amerita fundar una disciplina propia, con toda la relatividad que hablar de ramas del Derecho, tiene.
Se entiende por sistema de Transporte el conjunto necesariamente coordinado de elementos infraestructurales y vehiculares que provee la movilización de personas, bienes, o ambos.  Gorosito señala que, obviamente, es un concepto no valorativo sino fáctico, una simple calle es necesariamente un sistema porque debemos ordenar la coetaneidad del desarrollo de las conductas de los desplazamientos. Habrá obviamente buenos y malos sistemas, habrá sistemas prácticamente en estado de naturaleza, y sistemas muy regulados y con un pilotaje directo sistémico muy intervenidos, y habrá sistemas finalmente con un gran impacto de la tecnología como todo el desarrollo revolucionario del Transporte denominado inteligente.
Este concepto de sistema ha sido recibido en el Derecho uruguayo,  en algunas normas que establece la política del Transporte y la desarrollan y está implícito en el Art.6 dela Constitución, cuando establece que deberá procurarse la efectiva complementación de los servicios en la integración regional; de manera que es claro que hay una vocación complementaria porque hay evidentemente una destinación sistémica.

Por todo ello es profundamente trascendente reflexionar, mejorar y fortalecer la investigación y el estudio, sobre todo en orden al desafío de la planificación de ese sistema.

Las normas que conforman ese sustracto, sin perjuicio de los desarrollos privatísticos que el fenómeno da lugar, serán básicamente regulaciones del Derecho Público con un fuerte contacto con el Derecho del Tránsito que es una rama afín pero diferente, y sin duda alguna con el Derecho Ambiental, y profundamente dependiente del fenómeno tecnológico.
En el desafío de la planificación de este sistema, la ciencia jurídica tiene que tener su palabra rectora y sintética, no podemos dejar que en el equilibrio entre las disciplinas la regulación del transporte siga transitando básicamente por carriles ingenieriles y economicistas excluyentes sino que también debe hacerse jugar la especificidad de nuestra disciplina.

En el campo de la responsabilidad, la visión sistémica del transporte resulta relevante en la medida en que las consideraciones de las  causas exonerativas de responsabilidad, en el ámbito fáctico, han ido variando, como también, las que hacen a las características de la vida contemporánea, vinculada justamente al desarrollo de la infraestructura y al alcance de los servicios de transporte.

3.- Transporte como servicio público

El transporte terrestre ( ley de caminos ) y el transporte aéreo ( Código Aeronáutico ) fueron definidos por nuestra legislación como servicios públicos. Esto es, el transporte colectivo de pasajeros ( servicio regular ) es una actividad calificada por nuestro ordenamiento positivo como un servicio público; por tanto, dicha actividad se diferencia de las demás actividades realizadas por particulares o por el Estado que apunta ontológicamente a la satisfacción de necesidades impostergables de los individuaos, cuya prestación deberá realizarse en un régimen de derecho público.

Si consideramos la actividad del transporte imprescindible para el desarrollo de una sociedad moderna, habrá que asumir el costo que ello significa y buscar una forma equitativa de distribuir el riesgo. En ello,  se habrá de analizar la responsabilidad del transportista, fundamentalmente, en cuanto al resarcimiento de los daños; y si en definitiva, por las características de la propia actividad, debe esta apartarse del sistema general de reparación integral del daño consagrado en el código civil uruguayo

II.- RESPONSABILIDAD EN EL TRANSPORTE DE PASAJEROS

4.- Contrato de transporte de pasajeros

En el transporte de pasajeros, el contrato ha sido definido por el jurista español Broseta Pons como “ el contrato por el cual un empresario ( porteador ) se obliga, mediante un precio, a trasladar a una persona de un lugar a otro “ Las obligaciones emergentes del contrato de transporte son, por un lado, la de pagar un precio y por otro, la de trasladar al pasajero sano y salvo al lugar de destino. Dicho contrato debe encuadrarse dentro del género de los contratos de arrendamientos de obras ( Locatio operis ). Los elementos constitutivos del transporte son: a) la traslación de personas y cosas de un lugar a otro en un tiempo determinado b) objeto de la traslación. personas y cosas ( equipajes ) c) Llegado al lugar de destino de la persona sano y salvo d) el transporte lo tiene que realizar persona distinta del pasajero.-

a.- Características

Sin perjuicio de las características comunes a los contratos bilaterales, sinalgmáticos, conmutativos, onerosos  y privados, la doctrina y jurisprudencia han sido contestes en  calificar a la obligación del transportista como una obligación de resultado. La obligación de conducir sano y salvo al pasajero, quién deberá arribar incólume al lugar de destino, es una obligación de seguridad que se salifica como de resultado., y su incumplimiento genera una responsabilidad de carácter objetiva. También otro factor de incumplimiento de la obligación es la demora, la que también genera la responsabilidad al transportista.

b.- Incumplimiento

El incumplimiento de la obligación genera una responsabilidad de carácter objetiva del transportador, ya que no puede   exonerarse acreditando la ausencia de culpa. Podrá eximirse de responsabilidad únicamente acreditando causa extraña que no le es imputable

c.- Responsabilidad

Como se dijo, la responsabilidad que se genera al transportista que no cumple con su obligación, encuadrada en la categoría de obligación de resultado, supone una responsabilidad de carácter objetiva. Esta característica principal del contrato de arrendamiento de obra, ha sido variada en algunas legislaciones y convenios internaciones, aún sosteniendo que es una obligación de resultado la que tiene el transportista, refieren a una responsabilidad subjetiva; esto es, basada en la culpa, pero con inversión de la carga probatoria: es el caso dela Convenciónde Varsovia del año 1929 en el transporte aéreo-, la que fue modificada por convenciones posteriores.

d.- Causas de exoneración de responsabilidad

En las distintas legislaciones son admitidas las causales de fuerza mayor, caso fortuito, hecho de la víctima y hecho del tercero como aquellas que exilian la posibilidad de que el transportista responda por los daños sufridos por el pasajero. El hecho del tercero, en materia doctrinaria, se le ha asimilado al caso fortuito o fuerza mayor, sustanciando las mismas características de irresistibilidad, imprevisibilidad e inevitabilidad en este caso.

El avance tecnológico, los controles, la infraestructura, los estudios sobre los comportamientos de las sociedades, la estadística han contribuido a restringir la aplicación del hecho del tercero como causal exonerativa de responsabilidad.-

5.- Regimen legal uruguayo del contrato de transporte terrestre

El artículo 1855 del Código Civil establece que: “ el servicio de los empresarios o agentes de transporte , tanto por tierra como por agua, así de personas como de cosas, se regirá por las disposiciones de la ley comercial “.. Dicho artículo está incluido dentro del capítulo II del referido cuerpo normativo que regula el arrendamiento de obras. Como bien señala Peirano Facio, si bien hay una remisión al Código de Comercio, la “ inclusión dentro de la figura contractual de arrendamiento de obras delimita la naturaleza jurídica y el contenido  de la relación obligacional”

Por su parte, el profesor Jorge gamarra enseña que la obligación de transportar sano y salvo al viajero es fruto de una creación jurisprudencial, inspirada claramente en el propósito de favorecer a la víctima que de esta manera no necesita probar la culpa del transportista. Por tanto, es de aplicación en caso de responsabilidad por incumplimiento el artículo 1342 del Código Civil que establece que “ el deudor es condenado al resarcimiento de daños y perjuicios , sea en razón de la falta de cumplimiento de la obligación o demora en la ejecución aunque no haya mala fe de su parte, siempre que no justifique que la falta de cumplimiento proviene de causa extraña que no le es imputable “ . Dicha norma se encuentra reiterada en el artículo 219 del Código de Comercio que consigna una solución prácticamente idéntica que la mencionada precedentemente. En efecto, dicho artículo establece: “ El deudor es condenado a resarcimiento de daños y perjuicios , sea en razón de la falta de cumplimiento de la obligación, o de la demora de la ejecución, aunque no haya mala fe de su parte, siempre que no justifique que la falta de cumplimiento proviene de causa extraña que no le es imputable. “

6.- Responsabilidad en el transporte terrestre de pasajeros

 

Como se dijera, la obligación del transportador emergente del contrato es una obligación de resultado.  Por tanto, la obligación  del transportador terrestre de pasajeros es la de trasladar sano y salvo al pasajero al lugar de destino por vía terrestre. El incumplimiento de esta obligación genera la responsabilidad objetiva del transportador, cuyo alcance es el de descartar a la culpa como factor único de atribución de responsabilidad; pero no impide que quién es indicado prima facie como responsable pueda liberarse acreditando que el evento dañoso fue causado por el hecho de un tercero, comportamiento ilícito culposo de la víctima , caso fortuito o fuerza mayor. Los criterios objetivos exilian la ausencia de culpa como eximente de responsabilidad.

Estas eximentes de responsabilidad hacen interrumpir la relación de causalidad entre el comportamiento del transportista y el daño, exonerándolo total o parcialmente de responsabilidad.

 

7 .- Reparación del daño

 

La legislación uruguaya, en el artículo 1319 del Código Civil, establece el principio de la integridad de la reparación del daño. Con la reparación integral del daño sufrido por la víctima, tenemos también la ilimitación económica de la reparación del mismo, siendo su cuantificación un aspecto del iter probatorio.

Específicamente en el transporte, siendo una obligación de resultado la que emerge del transportador, su incumplimiento trae como consecuencia su responsabilidad, calificada esta de objetiva, en tanto no importa la existencia de culpa, sino el nexo de causalidad entre la acción del transportista y el daño. Es trascendente la función del nexo causal en la avaluación de la entidad del daño; y es en el nexo causal donde podrá observarse limites al cuantum resarcitorio.

Lo referido tiene como consecuencia la necesidad de responder en cuanto a la valoración del daño a dos problemas:

1.- individualizar la suma de dinero a que dé satisfacción al damnificado, atendiendo a la gravedad del daño padecido en su caso concreto.

2.- El interés social  de lograr una cierta homogeneidad en los criterios jurisprudenciales para obtener seguridad jurídica y la debida equidad entre las partes, evitando la llamada “ lotería jurídica “.-

 

8.- Desarrollo del tema de la responsabilidad y Limitación de la reparación  del daño en el transporte terrestre de pasajeros

 

En nuestro derecho se ha discutido sobre la juridicidad y conveniencia  de la limitación de responsabilidad del transportador, en cuanto a la reparación del daño, en un ámbito estrictamente contractual. La posición mayoritaria en doctrina y jurisprudencia ha considerado que, siendo el contrato de transporte un típico contrato de adhesión, no existe  autonomía de  voluntad válida al celebrarse el contrato de transporte; y por tanto,  las cláusulas que limitan o exoneran de la responsabilidad al transportista  serían absolutamente abusivas.

Con la aprobación de la ley 17.189 de defensa al consumidor, la vieja discusión quedó zanjada. El art.31 litA tiene como primer cláusula abusiva y prohibida la de limitación y exoneración de responsabilidad. Dicho texto consigna que son cláusulas abusivas: “ las que exoneren o limiten la responsabilidad del proveedor por vicios de cualquier naturaleza de los productos o servicios, salvo que una norma de derecho lo habilite o por cualquier otra causa justificada “:  Esto es, solo un texto legal puede habilitar a la limitación de responsabilidad del transportista.

 

El tema de la responsabilidad  del transportista ha enfrentado intensos debates, y  sobre todo, en materia de transporte terrestre, en que los servicios que prestan las empresas de transportes regulares son calificadas como servicios públicos, sujetos a concesión por parte del Estado, y de un estricto control y de una abundante regulación en cuanto a la forma y condiciones de su prestación. También la doctrina y jurisprudencia han sido contestes en afirmar que los riesgos de la actividad del transporte, aún siendo una actividad extremadamente regulada y sujeta a concesión u autorización del estado, deben ser asumidos en su totalidad por quién efectivamente presta el servicio. Ello ha motivado una enorme preocupación en los empresarios del transporte, por cuanto, por una lado las exigencias en la prestación del servicios son cada vez mayores y mayores son los costos, y los riesgos en algunos aspectos se han incrementado, fundamentalmente, en lo que hace a la seguridad en el tránsito.-

 

Se ha ensayado desde tiempo atrás soluciones que pueden ser contempladas legislativamente, teniendo en cuenta cada vez mas, la mayor integración que existe en el ámbito del MERCOSUR.

Así es que en 1987, se realizó  el 1 er. Simposio Internacional sobre responsabilidad Civil en el Transporte Terrestre, organizado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, en diciembre de 1987, destacándose en el panel entre otros los Dres. Atilio Alterini y Jorge Gamarra,. Dicho panel concluyó respecto de la responsabilidad del transportista lo siguiente:

1.- la responsabilidad del transportista es objetiva y está fundada en el riesgo de la empresa

2.- El Transportista se exime de responsabilidad acreditando :a) fuerza mayor, b) culpa de la víctima c) culpa de un tercero extraño.

3.- La variedad de opiniones doctrinarias y jurisprudenciales sobre la admisión de la regulación convencional de responsabilidad del transporte conduce a propiciar que se legislen las denominadas “ cláusulas de negligencia e irresponsabilidad “ señalando en lo posible las bases para una orientación jurisprudencial firme, ajena a los vaivenes de oscilantes opiniones en cada caso.

4.- Es conveniente tarifar el daño resarcible imponiendo el seguro obligatorio y otorgando a la víctima acción directa contra el asegurador .-

 

Desde la creación del MERCOSUR y a través del Acuerdos de Alcance Parcial en el marco dela ALADI( Decreto- ley 15.071 ), se ha ido avanzando en una unificación de una serie de normas que hacen a la concepción de criterios comunes  en materia de transporte. Es así que se han aprobado una serie de normas, tanto en el marco dela ALADIcomo del Tratado de Asunción.

 

 

8.- Regulación jurídica internacional:

 

-         Acuerdo tripartito No.: Transporte Terrestre (Uruguay, Argentina y Brasil )

-         Acuerdo de Alcance  Parcial sobre Transporte Internacional terrestre entre Argentina Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay

-         MERCOSUR/GMC/Res. No.8/92 Aprueba Reglamento Único de Transito y Seguridad Vial del MERCOSUR

-         MERCOSUR/GMC/Dec.2/94 Acuerdo sobre Transporte de Mercancías peligrosas en el MERCOSUR

-         MERCOSUR/GMC/Res. No.1/94 Tratamiento de los vehículos de Transporte de Mercancías  Peligrosas en los Pasos de Frontera

-         MERCOSUR/GMC/Res.No.7/94 – Derogación del artículo No.2 de la resolución No.1/94

-         Acuerdo sobre el Contrato de Transporte yla Responsabilidaddel porteador en el Transporte Internacional de Mercancías por Carretera No está vigente en uruguay.

-         Acuerdo de Trasnporte Multimodal internacional entre los estados partes del MERCOSUR ( declarado nulo su aplicación en Uruguay por el Truibunal de lo Contencioso administrativo )

-         Ley 17.050 Protocolo en materia de Responsabilidad Civil emergente de accidentes de tránsito entre los estados partes del Mercosur

 

III.- RESPONSABILIDAD EN EL TRANSPORTE MARÍTIMO DE PASAJEROS

A efectos de no reiterar conceptos de reiterar conceptos de similar naturaleza que se aplican en materia de responsabilidad terrestre como marítima, como asimismo, la legislación que se genera principalmente en el Código de Comercio,  se partirá del mismo concepto: contrato de adhesión,  obligación de  resultado responsabilidad objetiva del transportador, reparación integral del daño, mismas causas exonerativas de responsabilidad y aplicación de la ley de defensa al consumidor.

 

9.- Modalidad de los Cruceros

Esta modalidad de viaje no es contemplada por nuestro ordenamiento jurídico en cuanto al sistema de responsabilidad. Las características del contrato son similares al contrato de transporte, en cuanto refiere a un arrendamiento de obra, con algunas particularidades. En primer lugar, se trata por lo general de viajes cuua finalidad es estrictamente turística, en el cual el pasajero adquiere el billete para realizar una travesía en que los puntos de escala adquieren importancia fundamental, por que son parte de su recorrido, y en el que muchas veces el punto de origen y de destino son los mismos. Hay que agregarle a ello, una serie de prestaciones y servicios complementarios a los que normalmente se brindan en otro tipo de viaje, que hacen a característica propia del viaje en crucero.

En cuanto a las obligaciones del transportista, sin ser las propias del contrato de transporte, debe pactarse expresamente. El régimen de responsabilidad para el contrato de crucero es el mismo que el que se refiere al contrato de transporte marítimo.

Conviene señalar, que Uruguay no tiene regulación en materia de cruceros, como tampoco ratificó el Convenio de Bruselas de 1970, como sí lo hizo Argentina.La Jurisprudencia Argentinaaplica en este tipo de contratos la ley dela Navegaciónen el caso de transporte y el convenio de Bruselas para el tema de la organización de viajes y prestación de los servicios.

Tampoco nuestro pais adhirió al Convenio de Atenas de 1974, como sí lohizo Argentina a través de la ley 22.178.-

 

10.- Regulación Jurídica internacional:

Uruguay, Paraguay y Brasil mantienen sus códigos originales; Argentina y Chile modernizaron sus textos de derecho positivo. Argentina, mediante la aprobación dela Leyde navegación No.20.094 de 1973 y Chile mediante la codificación de su Código de Comercio a través de la ley 18.680 de 1988.

Como normas de carácter internacional material, tenemos en primer lugar:

-         Convención de Bruselas de 1910 para la unificación de Ciertas Reglas en materia de Asistencia y Salvamento Marítimo ( ratificada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay )

-         – Convención de Bruselas de 1910 para la unificación de ciertas reglas en materia de Abordajes ( ratificada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay )

-         Convención de Bruselas de 1924 parala Unificaciónde Ciertas Reglsas en materia de Conocimientos de embarque. ( ratificada por Argentina y Paraguay ).

-         Convención de Bruselas de 1926 sobrela Unificaciónde ciertas reglas sobre Embargo Preventivo de Buques ( ratificada por Argentina, Brasil y uruguay )

-         Convención de Bruselas de 1952 parala Unificaciónde Ciertas reglas sobre Embargo Preventivo de Buques ( ratificada por Paraguay )

-         Convención de Naciones Unidas de Hamburgo sobre Transporte de Mercaderías por Mar ( ratificada por Chile )

Una norma conflicto importante de fuente internacional es el tratado de derecho de la navegación Comercial Internacional de Montevideo de 1940.-

 

IV.- CONCLUSIONES

Es evidente la necesidad de unificar la normativa aplicable al transporte internacional de pasajeros, en cuanto su evolución y su importancia en términos económicos, sociales y culturales es cada vez mayor. Pero no resulta menor también que los países traten de unificar también su legislación interna, de forma de ayudar sustantivamente a un proceso de integración que desde hace algún tiempo está en marcha y que no se va a detener.

Las sociedades reclaman certezas como elemento ineludible de una mayor integración; y el transporte, como instrumento de desarrollo, no escapa a ello.

Pero las soluciones que se busquen al respecto deben lograrse desde una visión sistémica del transporte; esto es, el transporte como unidad en la diversidad de medios, modos y modalidades.

En este aspecto, y no solo para el transporte terrestre, deben rescatarse los conceptos sustentados por los Dres. Jorge gamarra y Atilio Alterini respecto de la responsabilidad del transportista.

-         Responsabilidad objetiva del transportista

-         Causas de exoneración de responsabilidad: a) caso fortuito o fuerza mayor, b) culpa de la víctima c) hecho de un tercero

-         Indemnización tarifada

-         Seguro obligatorio y acción directa contra el Asegurador.

 

Bibliografía consultada:

Gorosito Zuluaga, Ricardo   “ Marco Normativo del Transporte terrestre en Uruguay “ FCU

Gamarra, Jorge “Tratado de Derecho Civil Uruguayo T.XXIII “ FCU

Peirano Facio, Jorge “ Contratos “ T.I Ediciones del Foro

Aguirre Ramírez, Fernando “ Curso de Transporte Terrestre “ FCU

Fresnedo, Cecilia “ Curso de Transporte terrestre “FCU

Mezzera, Rodolfo “ Curso de derecho Comercial T.III.- Editorial Acali

Beltrán Montiel, Luis “ Curso de derecho de la navegación” Editoria Astrea

Sargana, Fernando “ Responsabilidad Civil por el Transporte Terrestre de Personas “ Editorial De Palma

Radovich, Jorge “ Curso de Seguros en el Comercio Exterior “Editorial AD-HOC

Hualde Manso, Teresa  “ El Transporte de Viajeros por carretera “ Editorial Aranzadi

Puig, Adela – Vitta, Juan Pablo “ Legislación y Contratos Turísticos “  Valletta Ediciones

Perez Montero, Graciela “ Derecho Marítimo” Editorial Amalio Fernández

 El Derecho Digital “ Primer periódico jurídico uruguayo digital publicado en Internet”

El Dial  “Primer diario  jurídico argentino digital publicado en Internet”

 

 

DR. FERNANDO NIN RIAL

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